El alimoche es una de las especies afectadas tanto por electrocuciones como por colisión en la red electrotécnica La muerte por electr...

  El alimoche es una de las especies afectadas tanto por electrocuciones como por colisión en la red electrotécnica
La muerte por electrocución y colisión es la principal causa de mortandad no natural de aves rapaces en España. Según datos del MITECO al menos 33.000 aves rapaces mueren al año por este motivo. Si bien algunos de los ponentes del Curso elevan la cifra incluso a un mínimo de 100.000 rapaces por año o 12 rapaces electrocutadas por hora en España; siendo muy significativo que entre un 80 o un 90%, según distintos expertos, desaparece del lugar de electrocución como consecuencia de la predación o la manipulación humana.

Las personas y entidades públicas o privadas participantes, reunidas en el Curso Alerta Tendidos celebrado durante los días 21 al 25 de octubre de 2019, en el Aula de Formación del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Albacete, se comprometen al fomento y difusión de los contenidos aprendidos, todo ello de acuerdo con las conclusiones incluidas en la Declaración de Albacete respecto a las electrocuciones de avifauna protegida en tendidos eléctricos.



La Plataforma SOS Tendidos Eléctricos se reunió con Hugo Morán y otros cargos del MITECO. El pasado 9 de octubre la Plataforma SOS Te...

La Plataforma SOS Tendidos Eléctricos se reunió con Hugo Morán y otros cargos del MITECO.
El pasado 9 de octubre la Plataforma SOS Tendidos Eléctricos se reunió con Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente, y con Javier Cachón, director general de Biodiversidad y Calidad Ambiental, para reclamar del Gobierno un compromiso efectivo que reduzca los cientos de miles de muertes de aves que las líneas eléctricas provocan todos los años.

Esta petición se fundamenta en el creciente número de bajas en la avifauna que producen las electrocuciones y colisiones, así como en las previsiones de Red Eléctrica de España y de las grandes compañías para aumentar de manera muy significativa los kilómetros de nuevas líneas eléctricas en todo el territorio.

La Plataforma SOS Tendidos Eléctricos ha criticado ante Hugo Morán la tardanza de un año del MITECO en responder a la solicitud de reunión que se hizo mediante carta a Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica, a pesar de la gravedad y urgencia del problema generado por los tendidos eléctricos en la avifauna. No obstante, esta plataforma se ha ofrecido para que el diálogo y la colaboración con este ministerio sean más intensos y fructíferos.

Las organizaciones que conforman la Plataforma SOS Tendidos Eléctricos (*) han trasladado al MITECO cuáles debieran ser las prioridades de actuación en la materia y que se concretan en varios aspectos, entre ellos una reforma profunda del Real Decreto 1432/2008 sobre protección de aves en tendidos eléctricos (**).

El propósito de esta reforma sería que se ampliasen a todo el territorio las Zonas de Protección en las que actuar, que las empresas titulares de líneas eléctricas asuman los costes de las correcciones necesarias para evitar este problema y que exista un órgano específico de coordinación interadministrativa con participación de las ONG que tutele el cumplimiento del real decreto.

Es necesaria una estrategia estatal
Otra prioridad trasladada por la plataforma a Hugo Morán es el inicio de las actuaciones tendentes a la aprobación de una estrategia estatal para la reducción de la mortalidad de aves en líneas eléctricas, ofreciendo participar desde el inicio del trámite a los agentes interesados, incluidas las ONG ambientales. También ha reclamado que los fondos públicos que se destinen a la corrección de tendidos eléctricos se destinen exclusivamente a aquellos particulares o entidades de pequeño tamaño que demuestren que no pueden asumir el coste de las actuaciones por sí mismos.  

Por su parte, el secretario de Estado de Medio Ambiente ha reconocido ante la Plataforma SOS Tendidos Eléctricos que el real decreto 1432/2008 es insuficiente y ha quedado superado, motivo por el cual ha adelantado que existe ya un nuevo borrador de real decreto que sustituiría al actualmente vigente.

(*) Integrantes de la Plataforma SOS Tendidos Eléctricos (orden alfabético):
Acción por el Mundo Salvaje (AMUS), Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales (AEAFMA), Ecologistas en Acción, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), Grupo para la Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA), Revista Quercus, SEO/BirdLife, Sociedad Ibérica para el Estudio y Conservación de los Ecosistemas (SIECE) y WWF España.

(**) REAL DECRETO 1432/2008, de 29 de agosto, por el que se establecen medidas para la protección de la avifauna contra la colisión y la electrocución en líneas eléctricas de alta tensión.

Águilas imperiales, quebrantahuesos, avutardas, cigüeñas, búhos reales, águilas perdiceras... Es casi imposible encontrar una especie (m...


Águilas imperiales, quebrantahuesos, avutardas, cigüeñas, búhos reales, águilas perdiceras... Es casi imposible encontrar una especie (muchas rapaces y muchas protegidas) a la que no ataque este metálico asesino: los tendidos eléctricos en los que miles de pájaros mueren cada año en España, informa diario El País. La Fiscalía General del Estado habla de unas "intolerables cifras de mortandad de avifauna tanto por electrocución como por colisión". Y acaba de enviar un duro oficio a las comunidades autónomas en el que critica la pasividad de las Administraciones ante el problema. En concreto, acusa a los Gobiernos regionales de no abrir expedientes sancionadores a las compañías propietarias de los tendidos e, incluso, de entorpecer el trabajo de los agentes medioambientales que tramitan las denuncias tras localizar los cadáveres, según recoge el periódico en su web.

"Es una verdadera masacre", dice sobre la muertes de aves en los tendidos Ernesto Álvarez, presidente de Grefa (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat). Lo sabe bien porque los miembros de esta asociación lidian día a día con el problema y recorren los tendidos eléctricos. También conoce lo que está ocurriendo Esaú Escolar, vicepresidente de la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales (Aeafma), porque lo vive en su trabajo como agente en Castilla y León. "Nos ponen muchas trabas", dice sobre las Administraciones y las sanciones contra las propietarias de los tendidos, muchas veces compañías eléctricas, pero también particulares.

El oficio enviado esta semana a las comunidades ha sido elaborado por el fiscal de sala de Medio Ambiente y Urbanismo, Antonio Vercher. Este departamento abrió un expediente en 2017 sobre los tendidos y las muertes de aves. Y, tras años de solicitar información a las comunidades, asociaciones, agentes y centros de recuperación, la Fiscalía concluye que, "salvo honrosas excepciones, puede afirmarse que no se incoan por las Administraciones competentes expedientes sancionadores para averiguar la posible trascendencia legal de la muerte de avifauna por electrocución o colisión con tendidos".

El Ministerio Público señala en su oficio que "para justificar esa omisión" alguna Administración le ha trasladado que "a su juicio no es posible" abrir los expedientes sancionadores ya que entienden que esas muertes son "un mero accidente o caso fortuito". Otras, añade el oficio al que ha accedido EL PAÍS, "alegan que tienen suscritos convenios con las compañías eléctricas en los que estas últimas se comprometen a corregir los tendidos defectuosos en los que se produzca una muerte", por lo que entienden que tampoco se les puede sancionar. Sin embargo, el departamento de Vercher rechaza esos argumentos y recuerda que en la provincia de Albacete se han impuesto varias sanciones administrativas por muertes de este tipo. Y que hasta en seis ocasiones los tribunales han dado la razón a la Administración.

La Fiscalía critica la "actuación omisiva de las Administraciones" y lamenta también la falta de "medios personales y materiales" de los centros de recuperación, que informan de que el número de aves muertas por electrocución y colisión "es alarmantemente elevado".Carlos Cano, de WWF (otra de las organizaciones que, como Aeafma y Grefa forman parte de la plataforma SOS Tendidos), se queja de la "reacción muy lenta de las Administraciones ante la magnitud del problema". También lamenta la falta de datos claros porque "no se realizan prospecciones sistemáticas de las líneas eléctricas".

Un informe realizado por técnicos del anterior Ministerio de Medio Ambiente cifró en 33.000 las rapaces que anualmente mueren en los tendidos. Otro estudio de la Fundación Amigos del Águila Imperial apunta a la muerte de entre 192.000 y 337.000 aves al año en España por la misma razón. "El propio ministerio reconoce en su informe que 33.000 es una cifra conservadora, nosotros creemos que la realidad se aproxima más al segundo informe, que las muertes rondan las 200.000", sostiene Ernesto Álvarez. Y en algunas especies protegidas (como el águila imperial o la de Bonelli) los tendidos son la principal causa de muerte.

Desde 2008 existe un real decreto —que ya hablaba de “al menos varias decenas de miles de aves” muertas al año en los tendidos— que establece obligaciones para las Administraciones y las propietarias de las líneas eléctricas en los parajes protegidos. Las compañías deben acometer trabajos de aislamiento de los tendidos para evitar las electrocuciones; las Administraciones deben identificar las zonas de actuación y las líneas en las que se debe actuar. Pero la Fiscalía lamenta que son “numerosas las Administraciones” que no han “dado cumplimiento a las obligaciones que impone” ese real decreto de 2008. El problema, según denuncian los ecologistas, es que aquella norma fijaba que la modernización de las líneas debía acometerse con fondos públicos.

El oficio de la Fiscalía critica que "con demasiada frecuencia" las propuestas que realizan los agentes medioambientales para que los casos de muertes se remitan a los juzgados o la Fiscalía son bloqueados por las Administraciones. Los expedientes, explica el fiscal, "no son cumplimentados por la Administración", que se arroga "la competencia para formular una valoración jurídica que, en todo caso, debe corresponder al juzgado de instrucción o al fiscal si existe la mínima posibilidad de que tales hechos puedan ser constitutivos de infracción penal". El ministerio público considera que esta actitud de bloqueo puede tener consecuencias penales.

Para intentar atajar el problema el departamento que dirige Vercher solicita a las Administraciones que trasladen a las Fiscalías provinciales "los atestados, expedientes o actuaciones que se incoen" cuando se detecten muertes en tendidos eléctricos de aves de especies catalogadas en peligro de extinción. También, cuando los propietarios de esas instalaciones se hayan negado a corregir los problemas de los tendidos y existan antecedentes de muertes. La Fiscalía pide a las comunidades, además, que le envíen informes sobre el número de incidentes en tendidos eléctricos y de expediente abiertos por esa Administración por estas muertas.

El 1 de diciembre de 2015, cerca de la ciudad de Málaga, moría electrocutada el águila perdicera Oteo. Había nacido seis meses antes en ...



El 1 de diciembre de 2015, cerca de la ciudad de Málaga, moría electrocutada el águila perdicera Oteo. Había nacido seis meses antes en un centro de cría francés y fue liberada a finales de esa primavera en la provincia de Álava. Gracias a su emisor GPS fue posible seguir sus movimientos de norte a sur de España, a través de siete comunidades autónomas, hasta que murió al posarse sobre el poste de un tendido eléctrico malagueño. No era la primera vez que un águila objeto de seguimiento científico caía fulminada por ese letal latigazo de alto voltaje, pero Oteo fue sin duda la que colmó el vaso de la indignación. Es enorme la cantidad de aves que mueren en España por electrocución o colisión en este tipo de infraestructuras. Un problema mayúsculo que se ha convertido en el principal azote para especies protegidas y amenazadas, entre ellas precisamente el águila perdicera.

Tras la muerte de Oteo, dos biólogas expertas en rapaces y con muchas horas de campo a sus espaldas, Carlota Viada y Paz Azkona, decidieron que había que hacer algo para alertar a la opinión pública sobre este auténtico sumidero de fauna. Más aún, era el momento de exigir responsabilidades a administraciones públicas y compañías eléctricas sin andarse con paños calientes. A las primeras porque están legalmente obligadas a velar por la biodiversidad y a las segundas porque son las propietarias de la mayoría de los tendidos letales. Había que buscar y costear las mejores soluciones para evitar esa masacre incesante y silenciosa.

Las largas gestiones de Carlota y Paz dieron su fruto y en septiembre de 2016 se presentó en sociedad la Plataforma SOS Tendidos Eléctricos, formada por ONG como Ecologistas en Acción, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), Sociedad Ibérica para el Estudio y la Conservación de los Ecosistemas (SIECE) y WWF España, pero también por otros colectivos como los Agentes Forestales y Medioambientales (AEAFMA) y los hospitales de animales salvajes (Amus y Grefa). La revista Quercus fue invitada a integrarse en este nuevo proyecto, un honor y una responsabilidad que aceptamos sin dudar.

Tras dos años y medio de trayectoria, la Plataforma organizó un taller monográfico el pasado 14 de marzo en Madrid, al que acudieron un centenar de invitados. Que sepamos, nunca antes se habían reunido en nuestro país tal cantidad de especialistas y profesionales directamente relacionados con el binomio aves-tendidos eléctricos: investigadores, técnicos especializados de numerosas comunidades autónomas, naturalistas, agentes ambientales y una nutrida representación de las compañías eléctricas. En un asunto tan complejo, y con tantos sectores e intereses implicados, hacía falta un encuentro de tales características. El cual, dicho sea de paso, tendría que haber sido convocado por el Ministerio para la Transición Ecológica para demostrar con hechos esa labor de coordinación de la que tanto presume. Así se le pidió expresamente desde la Plataforma SOS Tendidos Eléctricos en una carta enviada el pasado 16 de octubre a la ministra Teresa Ribera, de la que nunca tuvimos respuesta.

Ahora, tras las buenas sensaciones y las sinergias creadas durante el taller de marzo, el reto consiste en pasar directamente a la acción. Es urgente poner en marcha las actuaciones necesarias para abordar a gran escala y de una vez por todas el problema de la mortalidad de aves en tendidos eléctricos. Cuanto antes se modifiquen las líneas más peligrosas, cuanto antes se instalen los dispositivos más eficaces y duraderos, menos aves tendremos que recoger al pie de estos extraños y metálicos posaderos.

P or primera vez ONGs, administraciones  — todas las comunidades autónomas y el ministerio — , empresas del sector y las propias compañ...


Por primera vez ONGs, administraciones todas las comunidades autónomas y el ministerio, empresas del sector y las propias compañías eléctricas se reúnen a petición de la plataforma SOS Tendidos Eléctricos para plantear soluciones a una de las amenazas más graves para la avifauna. El encuentro se produjo en Madrid este jueves 14 de marzo. La plataforma, satisfecha enormemente por el éxito de convocatoria, publicará un documento de estas jornadas de las que han salido grandes retos.



El taller "Tendidos eléctricos y aves" que convocamos el pasado 14 de marzo se dividió en ocho grupos de trabajo con la idea de abarcar un amplio abanico de aspectos básicos (trabajo de campo, financiación, normativa, responsabilidad ambiental, gobernanza, tipos de correcciones, tendidos particulares y formación y sensibilización) y obtener propuestas concretas desde los diferentes sectores participantes, que se plasmarán en un documento que daremos a conocer próximamente.



Tras dos años y medio de trayectoria, nuestra plataforma logró reunir, en el taller "Tendidos eléctricos y aves", celebrado el pasado 14 de marzo en Madrid, a un centenar de especialistas y profesionales, entre investigadores, técnicos especializados de numerosas comunidades autónomas, naturalistas, agentes forestales y de medio ambiente y una importante representación de las compañías eléctricas.



El pasado 20 de enero FICAS localizaba el cadáver de un águila real, muerta por electrocución, reposaba apoyada en la estructura de un apo...


El pasado 20 de enero FICAS localizaba el cadáver de un águila real, muerta por electrocución, reposaba apoyada en la estructura de un apoyo eléctrico de tipo bóveda, considerado seguro para aves de gran tamaño. Su muerte pudo producirse el día anterior, cuando por fin la nieve llegaba a nuestras montañas. El águila busco refugio, ante las inclemencias del tiempo, en el interior de la bóveda de un tendido eléctrico de la Campiña de Guadalajara.

Foto: FICAS

Fotos: FICAS

El segundo caso de dio en Albacete


Es el último episodio de muerte de aves por culpa de los tendidos eléctricos en esta provincia. Solo en 2018, un total de 266 aves murieron por esta causa, según cifras que la Sociedad Albacetense de Ornitología (SAO) ha trasladado recientemente en el transcurso de una jornada informativa bajo el lema ’Aves y tendidos eléctricos. Siguen las muertes’, según ha informado eldiario.es.

Julia Giménez, miembro de SAO, recordaba que los tendidos eléctricos no discriminas a las especies protegidas de las que no lo están, y tampoco a las que están en peligro de extinción. “Hay desde águilas imperiales, hasta águilas perdiceras, búhos reales,…”, enumeraba.

Fotos: Juan Antonio Tabernero Moreno
Fotos: Juan Antonio Tabernero Moreno


Tres águilas imperiales nacidas en 2018 han aparecido muertas en Toledo a principios de este mes de diciembre , en uno de los episodios de e...

Tres águilas imperiales nacidas en 2018 han aparecido muertas en Toledo a principios de este mes de diciembre, en uno de los episodios de electrocución de aves más graves registrados en los últimos tiempos en esta provincia, por afectar a una rapaz catalogada en peligro de extinción en España.

La detección de este caso ha sido posible gracias al emisor GPS que portaban dos de las aves electrocutadas, que estaban siendo objeto de seguimiento por proyectos científicos y conservacionistas desarrollados por las ONG GREFA y WWF España, junto con la Junta de Castilla-La Mancha.

Se da la circunstancia de que estas dos aves electrocutadas seguidas por GPS eran hijas de Susana, una hembra de águila imperial que es estudiada por GREFA desde hace diez años y que tiene su territorio reproductor al norte de la provincia de Toledo.

Precisamente también fue una electrocución la que motivó el ingreso de Susana, allá por el año 2008, en el Hospital de Fauna Salvaje de GREFA, con sede en Majadahonda (Madrid), donde a pesar de su grave estado pudo ser salvada y devuelta a la naturaleza. Desde entonces este ejemplar no ha dejado de transmitir información gracias al emisor que porta, convirtiéndose en el águila imperial del que tengamos noticias que ha sido seguido durante más tiempo.

Susana sacó adelante tres pollos en la temporada reproductora de 2018, Iris, Porrón y Estufa, siendo los dos primeros los que han aparecido electrocutados. Al igual que su madre, estos tres pollos fueron marcados con GPS el pasado 11 de junio en una acción conjunta de GREFA y WWF España, con la colaboración de la Junta de Castilla-La Mancha y sus Agentes Medioambientales.

Pero la suerte no les acompañaría en su primera fase de vida tras abandonar el nido. Hace pocos días Iris era encontrada bajo un tendido eléctrico en el término municipal de Paredes de Escalona (Toledo). Este ejemplar estaba siendo seguido por el programa "Centinelas del veneno", promovido por WWF España con el fin de mejorar la detección de cebos envenenados y otros peligros para las aves rapaces y contribuir a erradicar estas amenazas.

Tampoco ha salido bien parado Porrón, ejemplar que estaba siendo seguido por la Junta de Castilla-La Mancha y que fue encontrado por las mismas fechas también bajo un tendido, en la finca "El Castañar", de Mazarambroz (Toledo), junto al cadáver de otra águila imperial joven.

El águila imperial "Iris" yace electrocutada junto al apoyo de un tendido eléctrico de Paredes de Escalona (Toledo).

Urge actuar en tendidos de particulares


Las tres águilas imperiales electrocutadas han muerto en tendidos eléctricos de propiedad particular, cuyos titulares son personas, entidades o pequeñas empresas a menudo sin tantos recursos como las grandes compañías eléctricas para abordar las medidas correctoras necesarias para evitar que las aves se electrocuten.

Dado que buena parte de las electrocuciones de avifauna se dan en estos tendidos particulares, es urgente buscar soluciones, tal y como la Plataforma SOS Tendidos Eléctricos reclamaba en una carta enviada el pasado 16 de octubre a Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica, de quien aún no se ha obtenido respuesta.

La Plataforma SOS Tendidos Eléctricos fue creada en 2016 por varias entidades conservacionistas para alertar sobre la mortandad masiva de aves en los tendidos eléctricos y que afecta gravemente a especies amenazadas como el águila imperial, el quebrantahuesos y el águila de Bonelli o perdicera.

Con motivo de las electrocuciones de estas tres águilas imperiales en la provincia de Toledo, GREFA y WWF España piden a Francisco Martínez Arroyo, consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, que en el futuro inmediato rectifique e incluya a los particulares con menos recursos en las órdenes de ayudas para la corrección de los tendidos eléctricos.

Estas organizaciones consideran inaceptable que la reciente orden regional de ayudas sólo incluya a las compañías distribuidoras e incluso podría ser ilegal al vulnerar el principio de la Unión Europea de “quien contamina paga” (especialmente de aplicación para estas empresas, con sobrados recursos para ello).

Los cadáveres del águila imperial "Porrón" y de otro ejemplar de la misma especie sin identificar, junto al apoyo del tendido eléctrico de Mazarambroz (Toledo) en el que aparecieron.

El precedente de Valdepiélagos


La corrección de tendidos eléctricos de propiedad particular es una de las prioridades del proyecto europeo AQUILA a-LIFE, coordinado por GREFA con el objetivo de recuperar las poblaciones de águila de Bonelli en la región mediterránea occidental.

La colaboración de este proyecto ha sido decisiva para intervenir recientemente y eliminar el riesgo de electrocuciones de aves en un tendido particular considerado como uno de los principales "puntos negros" para aves rapaces de la Comunidad de Madrid, en el término municipal de Valdepiélagos.

Un Agente Medioambiental de Castilla-La Mancha sujeta al águila imperial "Iris" delante del apoyo del tendido eléctrico de Paredes de Escalona (Toledo) en el que el ave apareció electrocutada.